TRANSCOLOR
¿Vives tu interior con valentía?
Cuenta la leyenda que existía una raza humana formada por el doble de lo que somos ahora: dos cabezas, cuatro brazos, cuatro piernas… Estos seres eran tan poderosos que Zeus, temiendo que algún día se rebelasen contra los dioses, ordenó a Apolo que los separase. Este los cortó por el centro, reduciendo su potencia y condenándolos a buscar su otra mitad para sentirse completos…
Uno de los retos actuales...
Uno de los retos actuales es recordar que la plenitud nace en nuestro corazón y que cualquier otra manera de llegar a ello significa perpetuar la insatisfactoria búsqueda del mito griego. La transexualidad, y otras formas de identidad, han comprendido que el cambio está en uno mismo y que lo externo es solo un reflejo de valentía de cómo nos sentimos en el interior.
Participantes:
En TRANSCOLOR, el cuenco se convierte en un cuerpo simbólico: un recipiente que guarda memoria, deseo y vulnerabilidad. Sus grietas, relieves y pigmentos no representan una fractura, sino el instante valiente en que el ser atraviesa el umbral entre quien le dijeron que debía ser y quien realmente es. El color deja de ser superficie para convertirse en lenguaje, una piel que revela en lugar de ocultar.
Como en tantas tradiciones cerámicas, donde el fuego no destruye sino que consolida la materia, la experiencia trans demuestra que la autenticidad no es una ruptura con la vida, sino una cocción hacia su forma más plena. TRANSCOLOR celebra esa travesía: la de quienes transforman el cuerpo para reconciliarlo con el alma, recordándonos que la belleza más profunda siempre nace del coraje de habitarse plenamente.