The Lovers
¿Desde qué energía te relacionas?
Para Cristina Hernández (@la_maga_hego) las relaciones son vínculos que pueden explicarse con su propia gramática y en el lenguaje de los más antiguos arcanos. A través del Tarot y, concretamente del arcano mayor conocido como The Lovers, la artista ofrece una nueva visión de las relaciones basada en sabidurías ancestrales y filosofías de la Antigüedad que defendían la androginia y la multiplicidad que caracteriza al ser humano para establecer relaciones igualitarias y diversas.
El Banquete de Platón...
Cristina apela fundamentalmente al mito del andrógino narrado por Aristófanes en El Banquete de Platón. Se trata de un relato mítico que, mediante una hermosa metáfora, se da explicación a las identidades sexuales y a las distintas maneras que tenemos las personas para amar.
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Asimismo, Cristina apela al shaktismo hindú, a la armonía creadora entre energías masculinas y femeninas que pueden darse tanto en una misma persona como en una pareja, independiente del género. Cristina no solo habla de parejas heterosexuales. Su premisa va más allá: nos quiere hablar de almas, mentes y cuerpos en transformación, de ahí la mariposa dorada.
La mariposa es símbolo del alma, de la Psique de la que Eros se enamoró y que desde hace mucho significa la constante transmutación. Los rojos intensos y el oro simbolizan para ella ese calambre eléctrico cuando estamos en armonía amorosa con nuestro propio ser y con los demás.
Utiliza siluetas negras para que cada cual se identifique con ellas, da igual si eres hombre o mujer o un tercer género. He aquí la tercera fuente de sus collages The Lovers: las tradiciones dos espíritus del chamanismo universal, esa figura que aparece desde los albores de la Humanidad para abrir consciencias y conectarnos con ese vínculo de los vínculos que Cristina llama amor.
La cuestión es entendernos como mitades de un espejo. Sin pérdida de la propia identidad, sino como posibilidad de comprender y sentir al otro, y viceversa. La tipografía textual subraya este mensaje. Y no, no defiende que solo haya una persona únicamente a la que amar. Sino que se puede hallar ese Amor, esa Totalidad, en varias personas, pues cada una ofrece un fragmento -como las piezas de un collage- del Amor universal.
En su secuencia de The Lovers hay parejas que se abrazan, que se miran, que se besan, que se toman de las manos, que danzan felices; también hay figuras solitarias que manifiestan y esperan la llegada del Amor o que salen a su búsqueda y avanzan firmemente hacia él. Al final, quedan las alas, para que los espectadores ubiquen en la intersección sus propias formas de ver el Amor y sus vínculos.